Aunque aún algo incipiente en el mercado colombiano, las casas modulares se han convertido en una tendencia mundial estos últimos años. Estas estructuras fabricadas a base de módulos independientes, se diseñan acorde a un terreno específico, para luego ser transportadas y ensambladas, y dar forma a una vivienda.

Este tipo de edificaciones, constituyen una gran variedad de ventajas competitivas, en torno a la agilidad en la producción, el bajo consumo energético y el costo en relación con las clásicas construcciones. Sin embargo, existen otros aspectos que son necesarios tener en cuenta, antes de decidirnos por una infraestructura de este calibre.

 

  1. Planeación y trámites de normatividad

Las viviendas prefabricadas, al estar edificadas en un terreno, necesitan de los mismos requerimientos técnicos y licencias, que una construcción tradicional. Por tanto, asegúrate de conocer las condiciones urbanísticas, geotécnicas y topográficas del terreno, verifica que el espacio cuente con acceso a los servicios públicos domiciliarios; y estudia los modelos, proveedores, materiales y costos de la construcción.

 

  1. Diseño y materiales

Para sorpresa de muchos, este tipo de casas pueden ser elaboradas bajo una diversidad de tamaños y diseños, puesto que, al estar fabricadas en bloques, permite que estos puedan ser ubicados a gusto propio, de forma sencilla y rápida, creando residencias de dos o más pisos. Sin embargo, actualmente para este tipo de construcciones prima el diseño moderno, clásico o minimalista, permeado por líneas rectas y simples, o volúmenes geométricos.

Por otro lado, es de vital importante ser concienzudo al momento de elegir los materiales, puesto que ellos determinaran la durabilidad de la estructura, la eficiencia y calidad del domicilio, siendo característico encontrar materiales livianos, económicos y ecológicos como la madera, acero, hormigón y PVC.

 

  1. Duración y costos

Las casas prefabricadas tienen muchas ventajas económicas y ambientales; por un lado, el costo de una vivienda modular puede llegar a valer entre un 15% y 40% menos, que una realizada tradicionalmente; poseer una vida útil de unos 50 años en promedio, bajo el mantenimiento apropiado, y durar en construcción un tiempo aproximado de entre 6 a 9 meses, el cual puede variar según el proyecto, ubicación, materiales, distribución interior, etc.

Para todo lo anterior, es infaltable gestionar un presupuesto, que contemple aspectos como: un estudio geotécnico del terreno y cimentación, transporte de las partes, honorarios económicos de los especialistas, mano de obra, y otros gastos externos que se puedan presentar.

 

  1. Transporte e instalación

Las viviendas modulares son construidas por secciones en un taller, una vez están listas, son enviadas por vía terrestre o marítima, al lugar donde se instalará el inmueble y proceder con el ensamble de las piezas; una vez allí, la estructura necesitará cimentarse sobre una base de hormigón con la ayuda de una grúa para la colocación definitiva. Por esto y más, el transporte constituye una etapa crucial del proceso, dado que en ocasiones los módulos resultan ser demasiado grandes y dificultan el transporte seguro de las mismas. No obstante, gracias a innovaciones tecnológicas, las casas salen casi terminadas de la fábrica y requieren menor montaje en obra.

 

En Constructora Trion somos conocedores de las tendencias para construir proyectos, con técnicas arquitectónicas que se ajusten a las necesidades de nuestros clientes.

 

¡Consulta con nosotros y construyamos juntos el hogar de tus sueños!